Marisa Chispandora y Cristian

Marisa Chispandora

Recuerdo sonrisas, cantos sin ton ni son, y cantatas con mucho talento, recuerdo un grupo que pisaban fuerte, con seguridad, con cariño, con fuerza. Los cuentos de por la tarde a la sombra, con una bellísima escenografía, con una cuenta cuentos extraordinaria llamada Marisa a la que grandes y pequeños (mayormente) perseguían durante todo el día para contagiarse de aquel entusiasmo y felicidad que desprendía.